Centros de energia
Descripciones y Caracteristicas
Centro frontal
Centro Cardíaco
Centro Lumbo-Sacro
Centro Coronario
Centro Laringeo
Centro Medio
Centro Bajo
Centro Coronario
Centro Frontal
Centro Laringeo
Centro Cardíaco
Centro Medio
Centro Lumbo-Sacro
Centro Bajo
El Método
Centros de Energía es una técnica de movimiento dinámico, ideado para realizar en grupo. Está basada en la teoría de los siete chakras procedente del yoga y tiene como objetivo reconocer, expresar y contribuir al desarrollo de un ser humano más integrado, más consciente de sí mismo y de su entorno. Es un método de conocimiento, transformación y expansión de la conciencia que actúa en los diferentes planos del ser humano: físico, emocional, mental y espiritual.
Fundamentado en la Teoría de los Siete Centros de Energía, desarrollada por el Yoga, y en relación con el concepto de “Coraza Muscular” de Wilhelm Reich, desarrolla un trabajo en profundidad en cada uno de los siete segmentos corporales que se corresponden con los “centros de energía”.
Cada Centro de Energía se relaciona con un aspecto de la persona; tiene además su propia inteligencia y un modo de expresión característico. La propuesta es desplegar, integrar y tomar conciencia de estas energías, que ya existen en nosotros en potencia y desarrollarlas.
Tenemos así siete centros de energía en nuestro cuerpo, en cada uno hay:
- Un conjunto de órganos que nos mantienen con vida.
- Un sector de la columna vertebral, huesos y músculos que mueven esas partes del cuerpo.
- Emociones que experimentamos a diario.
- Afectos con los que no relacionamos con los que nos rodean.
- Lo que guardamos en nuestro intelecto.
- Lo que podemos crear con nuestra Mente Superior.
- Un Aspecto Espiritual con el que se relaciona cada Centro.
Es expresivo, porque las tensiones o contracturas están relacionadas con la historia individual, con las emociones vivenciadas a lo largo de la vida y con el control que hemos ejercido sobre algunas de ellas. Expresando las emociones de cada región del cuerpo a través del movimiento, vamos relajando, venciendo el temor y las inhibiciones y corrigiendo la rigidez de nuestra modalidad de respuestas ante situaciones diarias.
Trabajamos con el ritmo, el pulso vital, porque a través de la música como vehículo y de la repetición de los movimientos como técnica, podemos encontrarnos con las emociones de cada parte de nuestro cuerpo y expresarlas.
Se trabaja un centro de energía por semana, concientizándolo y alineándolo en su funcionamiento con los otros seis, para ir tomando registro de posibilidades e impedimentos en forma gradual y progresiva, respetando los tiempos y mecanismos de reconocimiento de cada integrante de la clase.
Origen del sistema
El Sistema de Centros de Energía tiene su origen en el Sistema Milderman, en Argentina. Susana Milderman, estudiante de teatro y danza contrae una artritis reumática, enfermedad degenerativa sin solución con la medicina clásica. Ella tuvo la intuición de que podía disolver los bloqueos de su cuerpo y de su mente, así comienza a investigar desde la propia experiencia, lo que la lleva a relacionar el movimiento del cuerpo con las emociones que afloraban de su mundo interior. Aprendió así a atender sus necesidades fundamentales y a desarrollar una conexión más auténtica consigo misma y con los demás. A escuchar y dejarse guiar, durante la Meditación, por su intuición que le indicaba el camino. Gracias a este proceso logró sanar su enfermedad y seguir bailando hasta los 80 años.
En 1948, con el nombre de Sistema Milderman se constituye en una terapia para la salud y el equilibrio psicofísico del ser humano.
En 1966, el Dr.Hugo Ardiles, médico, psiquiatra gestáltico y músico, discípulo de Susana Milderman crea en Argentina, el Sistema de Centros de Energía a través del cual describe el funcionamiento integral del ser humano, basándose en la estrecha relación de los chakras y los cuerpos sutiles del yoga con las corazas musculares.
Movimiento
Movimiento de Centros de Energía es ese pequeño espacio en el tiempo para atendernos desde las posibilidades que el cuerpo nos regala a cada instante, disfrutarlo, reconocerlo, respetarlo, darle la oportunidad de recorrer el camino en coherencia con lo que nos es dado. Seguir en contacto conciente con nuestro cuerpo en movimiento, nuestro estado de presencia, sintonizando con otros un bello momento.
Es un espacio de trabajo corporal integral para activar, explorar y descubrir cómo actúa en nosotros la energía abriendo amorosa y paulatinamente aquellos territorios internos que necesitan de nuestra atención. Nos invita a encontrarnos en la Unidad para ablandar y liberar las corazas que nos impiden el libre fluir de la expresión auténtica, con todos sus aspectos en juego (cuerpo, mente, emoción, espíritu).
El movimiento desde cada uno de los centros de energía nos aporta la profunda experiencia de ir creando nuestro propio camino. De elegir en el reencuentro con nuestra Verdad y expresarla. Ir sacando fuera lo que está escondido dentro.
La armonización energética a través del movimiento, la música, las asanas y la meditación produce una liberación del cuerpo y sus bloqueos, y nos brinda la oportunidad de abrirnos al potencial que contiene cada uno de nuestros centros: vitalidad, fuerza, alegría, gozo, libertad, voluntad, amor, creatividad, conciencia de unidad, lo que a su vez amplía la conciencia del ser y su esencia.
Se desarrolla una parte en danza circular y otra con propuestas para la introspección y conciencia: elongación, flexibilización, tonificación, equilibrio, centramiento y relajación. El grupo y lo circular facilitan la experiencia expresiva y el proceso de transformación. Un espacio para nutrirnos, enriquecernos en el contacto sin fronteras de un lenguaje en común: El cuerpo.
Centro Coronario (Sahasrara)
El Centro Coronario está relacionado con la espiritualidad, lo cósmico y lo divino. Cuando logramos su apertura y desarrollo nos conectamos con nuestro Espíritu, y con nuestro Dios. También por este centro nos conectamos con Nuestro Maestro y con los seres que moran en los planos transpersonales. El hombre ha usado una cantidad de símbolos para representar el Centro Coronario, desde la aureola de los santos hasta la corona del rey, indicadores ambos de espiritualidad o autoridad conferida por Dios. Pero el Espíritu está en toda la persona y no sólo en el Centro Coronario.
Descripción anatómica
Al “chakra” de este centro se lo representa como una flor (un loto) cuyo tallo nace por detrás del punto medio del cráneo (en la glándula pineal) y su corola, de mil pétalos violetas, se abre hacia arriba sobre la parte más elevada de la cabeza (en la coronilla): mira hacia el cielo. En el medio de esta flor hay una llama dorada de diez centímetros de alto. Al Centro Coronario le pertenecen la parte alta del cráneo (los parietales), y la corteza cerebral. Su glándula es la pineal.
Carácteristicas energéticas
Cuando el Centro Coronario se ha abierto y desarrollado nos conectamos conscientemente con la energías cósmicas que llegan desde arriba y penetran por allí en nuestro cuerpo. Hacia este centro debe ascender a su vez la energía del Centro Bajo para alinear toda la actividad humana y lograr el máximo objetivo de nuestra existencia: el crecimiento hacia el Espíritu. En esto se basan las técnicas yoguis para subir a Kundalini desde el Centro Bajo hasta el Centro Coronario, es decir, conectar la Tierra con el Cielo. Habitualmente este Centro es la entrada inconsciente de las energías cósmicas que nos mantienen con vida. Nuestro organismo funciona así armónicamente y conserva la cohesión de un Yo que se identifica a sí mismo como independiente de los demás seres pero en conexión y armonía con todos.
Apertura y desarrollo del centro coronario
El Centro Coronario funciona como una antena para todas las energías que llegan hasta nosotros (no sólo las cósmicas) y las que nuestra mente emite. La información que nos llega dependerá de la calidad de nuestra antena receptora, pero también de la Mente decodificadora y del intelecto que interpreta lo recibido. Por lo tanto, el desarrollo del Centro Coronario no tiene valor sin un desarrollo paralelo de la Mente y de un Intelecto claro e inteligente. También se necesita un Centro Cardíaco abierto y con un corazón lleno de amor y compasión.
Usamos la meditación para la apertura y desarrollo del Centro Coronario. Durante la meditación disminuye el ritmo de las ondas cerebrales y se produce un estado en el cual se activan los procesos intuitivos y de percepción interna. Cada persona debe encontrar su forma propia de meditar. Todas las tipos de meditación tienen como objetivo, consciente o no, la vitalización del Centro Coronario y su progresiva apertura, dirigiendo las energías hacia arriba. En algunas prácticas de meditación también podemos activar conciencia superior del Centro Coronario. La mente se ilumina y preparamos la antena para recibir más abiertamente las energías cósmica.
Centro Frontal (Ajna)
El Centro Frontal es el representante de la Mente Superior y se relaciona con el formación del pensamiento y con la creatividad. En este centro nos conectamos con el Yo Superior, un aspecto de la Mente que es el verdadero rector de la persona y que unifica las diversas partes de nuestro ser. Si bien la Mente Superior está representada en todos los centros, es en el Centro Frontal donde esta conexión se manifiesta más directamente y nos permite llegar conscientemente a nuestro ser esencial que llamamos alma. Este centro nos abre la puerta de la creatividad.
Descripción anatómica
El “chakra” de este Centro se lo representa como una flor cuyo tallo nace en la hipófisis (en la silla turca del esfenoides, en la base del cráneo), y su corola, mitad azul y mitad celeste y de muchos pétalos, se abre en la frente, por encima del entrecejo. El centro abarca la frente, la región temporal y el occipital. Por dentro de la cabeza comprende la base del cráneo y la parte del sistema nervioso ubicada en ella, con los centros nerviosos que dirigen el funcionamiento de todos los órganos del cuerpo. La hipófisis es la glándula endocrina que, a través de sus hormonas, comanda a todas las otras glándulas del cuerpo.
Carácteristicas energéticas
El Centro Frontal dirige a la totalidad de la energía de la persona. Estimula a cada centro para que se exprese con toda su capacidad, de la misma manera que un director de orquesta coordina a los músicos para que cada cual toque su instrumento lo mejor posible pero en armonía con el conjunto. Este centro se relaciona con la creatividad de la mente que elabora la energía que aporta desde abajo el Centro Laríngeo (el intelecto) y la que le llega desde el Centro Coronario (inspiración e intuición), desde arriba.
Desarrollo del centro
Tomamos conciencia de a poco de la presencia del Yo Superior, que sin esfuerzo ni rigidez, logrará una integración de todos los aspectos de nuestra persona. El modo de tomar contacto voluntario con esta instancia superior, nuestra alma, es desarrollando la observación de nosotros mismos. Comenzamos con relajación consciente, asanas, orientación de la energía en el cuerpo y toma de conciencia de los todos los centros y de sus dificultades. Más tarde, contacto con el propio Centro Frontal mediante la respiración consciente y la meditación.
A medida que vamos trabajando los distintos centros es necesario el desarrollo de la capacidad rectora de la mente para canalizar las energías resultantes.
Gradualmente surge la capacidad creadora y se percibe que hay creación en cada acto de nuestra vida. Se desarrolla así la conciencia de ese Yo Superior, Yo Central o Alma, que unifica los intereses de todos los centros y los coordina a los fines de un ulterior crecimiento espiritual.
Centro Laríngeo (Vishudha)
El Centro Laríngeo es el representante del intelecto. En este centro están los órganos de los sentidos, puertas de entrada de los datos necesarios para elaborar el pensamiento, y están también los órganos de la fonación y el movimiento independiente de los dedos, puertas de salida del pensamiento. La acción discriminada de los dedos permite la ejecución de cualquier técnica, desde la mímica para apoyar o reemplazar a la palabra, hasta los más complicados movimientos para tocar un instrumento musical.
Este centro se relación con el aprendizaje, la memoria y la transmisión de la cultura. Cumple así la función de control que el intelecto tiene sobre la vida psíquica: regula la actividad general. También le reconocemos a este centro el control necesario para el desarrollo de cualquier técnica.
Descripción anatómica
El “chakra” de este Centro se lo representa como una flor cuyo tallo nace en la columna cervical y su corola, de 16 pétalos amarillos, se abre sobre la laringe. El centro abarca la cara hasta las cejas, el cuello, los hombros, los trapecios y el movimiento independiente de los dedos de las manos. Los órganos son los de los sentidos y los de la fonación: ojos, orejas, nariz, lengua, labios y laringe.
Carácteristicas energéticas
El Centro Laríngeo es un centro de paso. Por el cuello pasan las energías que suben desde el cuerpo hacia la cabeza (relacionadas con la instintividad, la emoción y los afectos) y las energías que bajan de la cabeza hacia el cuerpo (relacionadas con el intelecto, la mente superior y el espíritu). Los órganos ubicados en este centro también son de paso: el esófago para los alimentos que van al estómago y la tráquea que va a los pulmones; las carótidas que lleva la sangre al cerebro y las yugulares que la trae de vuelta hacia el corazón. Por ser un centro de paso el Centro Laríngeo es también una zona de control para todas los elementos que circulan por él.
Carácteristicas psicológicas
El Centro Laríngeo es el centro del intelecto, del control y de la técnica. Acorazado, impide el libre fluir de las energías y evita que la cabeza se entere de lo que siente el cuerpo y que el cuerpo sepa de nuestra conexión con el espíritu. Las corazas más conocidas son el nudo en la garganta para frenar el llanto y los dolores en el cuello por soportar lo que no nos gusta. Si disolvemos las rigideces del cuello, la garganta, la boca y la cara podremos disminuir el exceso de control que nos tensa. Al comienzo nos puede producir inseguridad, pero a medida que perdamos el miedo al descontrol nos enriqueceremos en posibilidades expresivas y de acción. Al abandonar la rigidez es posible adquirir otros tipos de cuidados más adecuados, que pongan al intelecto al servicio de los demás aspectos de la vida en lugar de convertirse en un dictador autoritario. El Centro Laríngeo no acorazado será, en cambio, un ordenador de la conducta y no un represor, un transmisor de la cultura y no un severo controlador.
Centro Cardíaco (Anahata)
El Centro Cardiaco está relacionado con la vida afectiva (Cuerpo Afectivo), con lo que sentimos por las personas y las cosas del mundo que nos rodea y con la actividad voluntaria dirigida hacia ellos. Vida afectiva es sinónimo de vida de relación, con el agregado del sentimiento que nos lleva a las relaciones. El sentimiento puede ser de acercamiento o de rechazo (abrazo o lucha, amor u odio). Sin embargo, la verdadera evolución de este centro depende del desarrollo de la afectividad positiva, el amor. Es por lo tanto el centro de los ideales y sus símbolos son el amor, la voluntad, y la acción.
Descripción anatómica
El “chakra” de este centro se lo representa como una flor cuyo tallo nace en la columna dorsal y su corola, de doce pétalos anaranjado-salmón, se abre sobre el corazón. El Centro Cardiaco comprende la parte superior del tórax: omóplatos, clavículas, esternón y costillas. Incluye los brazos y la palma de las manos. Sus órganos son el corazón, los bronquios y los pulmones. Su glándula es el timo.
Carácteristicas energéticas
El Centro Cardíaco está en el punto medio de los centros, a donde convergen las energías que vienen de arriba y de abajo. Y por allí salen hacia fuera, de mí hacia los demás. Podemos así transformar en altruismo la fuerza primaria que sube desde el Centro Bajo, convertir en amor la sexualidad del Centro Lumbo-Sacro y encauzar como sentimientos las emociones del Centro Medio.
Carácteristicas psicológicas
El corazón y el pecho han sido considerados siempre como símbolos del amor. Dar la mano es un signo de amistad y confianza (la mano es prolongación del pecho). Pero el pecho también simboliza la voluntad y la afirmación de la persona, como cuando se nos pide “sacar pecho” para enfrentar una dificultad. El amor, la voluntad y la afirmación del yo son pues los símbolos del Centro Cardiaco en sus aspectos positivos y superiores. En este centro radican los ideales socialmente aceptados, a los cuales a veces hay que llegar con tesón y esfuerzo. Cuando nos esforzamos por alcanzar esos ideales los sentimos como exigencias de afuera. Aparecen entonces en nosotros las rigideces que llamamos corazas musculares, propias del voluntarismo: nuestro pecho se convierte así en coraza de lucha en lugar de ser un generador de amor y protección. Las corazas son defensas psíquicas ante las frustraciones afectivas. La respiración y el movimiento de los brazos ayudan a disolver esas corazas y de a poco el tórax va dejando de ser una jaula de costillas duras que defiende al corazón, para conectarnos con sentimientos profundos. Al disolver las corazas cardiacas suele surgir la necesidad de pedir ayuda o de abrazarnos a alguien para que nos proteja por un sentimiento de soledad que todos tenemos guardado. Al mover este centro vamos deshaciendo las corazas del miedo y la desconfianza, para desarrollar poco a poco los afectos positivos y la conexión con los demás con libertad y abnegación genuinas, gracias al entrenamiento del dar y recibir practicados durante la gimnasia.
Centro Medio (Manipura)
El Centro Medio es el resonador de nuestra vida emocional. Para el yoga la emoción es una ilusión que no existe por si misma: se forma en cada uno de nosotros. A través de la vida emocional sentimos el mundo que nos rodea pero las emociones despertadas dependen de cada persona: son subjetivas.
Descripción anatómica
El “chakra” de este centro se lo representa como una flor cuyo tallo nace en la 7ª vértebra dorsal y su corola, de diez pétalos y de color rosa, se abre en la boca del estomago, por encima del ombligo. Abarca el abdomen superior (la parte más blanda de nuestro cuerpo). Los órganos de este centro son el estomago, el hígado, la vesícula y el intestino delgado. El plexo solar (“cerebro de las emociones”) dirige a estos órganos. Sus huesos son las vértebras dorsales desde la 7ª hacia abajo y la 5 últimas costillas. Sus músculos son los intercostales, los abdominales y el diafragma.
Carácteristicas energéticas
El Centro Medio tiene gran poder transformador: con su ductilidad y su blandura transmuta la energía de los estimulo externo, que provocan emociones, en “respuesta motora”, es decir, en expresión (expresión etimológicamente significa presión hacia a fuera). A través de la acción de este centro podremos ir quemando con la expresión las emociones negativas de nuestra psiquis: al repetir varias veces las experiencias en las que hemos quedado fijados descubriremos nuevas formas de salida, o daremos cause, sin palabras explicativas, a sensaciones y sentimientos acumulados en el cuerpo durante años. Produciremos así una descarga y transformación emocional.
Por otra parte, con el desarrollo adecuado del Centro Medio podemos lograr conectarnos con la imaginación creadora que nos vincula con la belleza del mundo que nos rodea y nos conduce hacia el arte o hacia la devoción (la más elevada de las emoción).
Carácteristicas psicológicas
Cualquier emoción está dentro de las posibilidades del Centro Medio. el miedo, la angustia y la tristeza están mas relacionadas con el encierro en el centro. La alegría, la dulzura y la expansión, con la apertura y la salida del mismo. Pero las emociones son siempre inestables y pasamos fácilmente de una a otra. Y podemos así quedarnos “enganchados” en estados emocionales durante años, de los que es posible salir mediante la repetición transformadora de la gimnasia expresiva. Solemos vivir estancados en emociones negativas relacionadas más con vivencias internas que con realidades. Estamos así permanentemente en la fantasía, madre de la neurosis.
Existe también otros extremos: podemos ser víctimas de la imposibilidad de sentir o de concientizar lo que sentimos y hasta podemos tener estados emocionales, que aún siendo antiguos, no han sido registrados por nuestra conciencia (emociones inconscientes). Estas dificultades son provocadas por las llamadas “corazas” que nos convierten en verdaderos negadores. “Animémonos a sentir y a expresar para vivir más sanos” es la gran enseñanza del Centro Medio.
Centro Lumbo-Sacro (Swadhistana)
El Centro Lumbo-Sacro es el distribuidor de las energías. Combina y distribuye las energías que le llegan de todos los centros, vitalizando a todo el ser. Está relacionado con los instintos en general, pero le pertenecen en particular los instintos de pulsión (de descarga de energía), siendo el más importante el instinto sexual. Este centro se manifiesta a través de las líneas de energía por medio del movimiento muscular. Por eso al Centro Lumbo-Sacro se lo llama también el Centro del Movimiento.
Descripción anatómica
Descripción anatómica: El chakra de este centro se lo representa como una flor cuyo tallo nace en las vértebras lumbares y su corola (de seis pétalos y un centro, con los colores del arco iris) se abre en el pubis. Este centro abarca la columna lumbar, el abdomen por debajo del ombligo, las ingles, la cara anterior de muslos, piernas y pies, y el arco interno de los pies. Los órganos son: aparato urinario, genitales, ovarios y testículos, colon ascendente y descendente. Las glándulas son las sexuales (con las hormonas para el impuso sexual) y la médula suprarrenal (con la adrenalina para el movimiento intenso, la lucha y la agresión). Las enfermedades de estos órganos están en relación con las dificultades de las articulaciones y los músculos de este centro. Las patologías físicas son: discopatías y hernias de disco lumbares, problemas de meniscos en las rodillas, pie plano-valgo (arco vencido) y juanetes. Los problemas de todo el aparato locomotor se pueden resolver con la gimnasia correctiva de este centro.
Carácteristicas energéticas
Este centro posee la fuerza más poderosa del ser humano: la sexual. El objetivo de este instinto es la conservación de la salud del individuo y la perduración de la especie. Si recibe la influencia de otros centros la finalidad de la sexualidad puede servir a necesidades emocionales y afectivas. La energía que resulta de ella es de empuje, de fuerza mágica capaz de acercarnos a las demás personas: Produce unión, pero mal usada puede llevarnos a la dominación y al sometimiento de los otros.
Carácteristicas psicológicas
El acorazamiento del Centro Lumbo-Sacro producen atascamiento de energía que altera la salud, especialmente en lo sexual. En realidad, lo más comprometido es la sensualidad, o sea la capacidad de sentir con placer las cosas de la vida. Si no disponemos de suficiente sensualidad nos angustiamos y caemos en depresión con facilidad, al no poder disfrutar de lo bueno de nuestra vida. Cuando nos movemos desde las caderas desbloqueamos la columna lumbar al mismo tiempo que todo nuestro cuerpo se vuelve libre y sensual. Si no logramos esta libertad se pondrán en evidencia nuestras represiones culturales que generan enojo con nosotros mismos y crítica hacia los demás por no poder disfrutar como ellos. La sensualidad bien orientada es fuente de felicidad. Por eso decimos que el Centro Lumbo-Sacro es el centro de la felicidad, aunque sea transitoria.
El desbloqueo de este centro mejora nuestra sensualidad y nuestra sexualidad porque nos hace surgir la energía necesaria para poner energía y pasión en toda actividad. Tendremos impulso para ponernos en contacto con lo bueno de la vida y de los otros, y comprenderlos y ayudarlos a fin de que también se sientan libres como nosotros.
Centro Bajo (Muladhara)
El Centro Bajo representa la energía primaria y la materia. Genera la vida y se relaciona con el aspecto orgánico del cuerpo físico, con el conjunto de órganos que preserva la vida de la totalidad de la persona. El Centro Bajo le da al cuerpo la energía necesaria para vivir como unidad. Es la ventana que une al ser humano con la Tierra.
Descripción anatómica
Al “chakra” del Centro Bajo se lo representa como una flor cuyo tallo nace en la articulación del sacro con el cóccix y su corola, de cuatro pétalos de color rojo oscuro se abre hacia abajo entre los muslos, en el periné.
Los órganos que le corresponden son el recto, el útero en la mujer y la próstataen el hombre. Los músculos que le pertenecen son los glúteos y los de la parte posterior de muslos y piernas. La planta de los pies, en especial el talón, son parte esenciales de la expresividad de este centro.
Carácteristicas energéticas
Los yoguis dicen que en este centro reside la energía primaria, “Kundalini”, representada simbólicamente por una serpiente enroscada en la base de la columna, que simboliza la energía de la materia, la energía que surge del organismo y que extraemos de los alimentos proporcionados por el suelo. La ascensión de “Kundalini” representa la energía primaria elaborada por el organismo e impulsada hacia arriba, hacia los otros centros, y por ellos hacia los otros aspectos de la persona. Esto significa que todo cuanto pertenece al hombre, aun lo más sutil y espiritual, depende de la energía físico-química del cuerpo físico. Todo en el ser humano depende de la Tierra.
La llegada de la energía a la cúspide de la cabeza simboliza el despertar de la vida espiritual, sólo posible a través del desarrollo y crecimiento armónico de todos los aspectos del hombre, de todos los centros. Es necesario entonces que los centros estén debidamente vitalizados, limpios de corazas y alineados. En tal caso, la Energía Divina (Cósmica, Universal) podrá descender a su vez a través del Centro Coronario sin afectar la salud y el equilibrio de la totalidad
Carácteristicas psicológicas
La expresión que surge del Centro Bajo es de ritmo primitivo: expresión de autoafirmación y de confianza en uno mismo. La debilidad de este centro se manifiesta por timidez y falta de seguridad y fuerza.
Al trabajar el Centro Bajo usando los pies con movimiento rítmicos, sentimos calor y vigor, confianza y capacidad para enfrentar la vida, y nos afirmamos sobre la tierra. El buen movimiento de este centro anula el cansancio, el miedo y la inseguridad, logramos resistencia física y respiratoria, y la persona entera queda preparada para la lucha y la defensa. Las danzas que emplean los movimientos del Centro Bajo (como las folklóricas y las primitivas) están relacionadas con la tierra, lo primario, y se basan especialmente en el ritmo y la destreza. Las piernas son pilares en los que se apoya un tronco erguido y seguro.
